domingo, 19 de mayo de 2013

Kaptiel 4

Narra Ainara

¡QUE IMPRESENTABLE! Me siento tan traicionada tanto que me voy del sitio.Por suerte cogí la cámara que me había regalado Liam el día de mi cumpleaños así que me pare por ciertos sitios de Nueva Orleans para hacerles fotos.
Pasé por una casa preciosa, con un gran balcón adornada con muchas cosas asiíque cogí la cámara  y le hize una foto, me recordaba a la casa de campo que tenía con mis padres.


Aquella casa, que en realidad era una masía donde mis abuelos  guardaban los adobes o los fertilizantes del campo , y la cosecha de naranjas que traían día a día del campo.
La verdad de pequeña me encantaba ir a por la cosecha con mi abuelo , antes de que fallecerá , me levantaba a las 7 de la mañana con el y cogida a su mano, llevaba en la otra mano una cesta  , y íbamos a los campos de naranjas , que por cierto eran inmensos , y cogíamos desde las ocho de la mañana hasta las tres del medio día cogiéndolas .
Recuerdo que disfrute muchísimo esos días que iba con el al campo , creo que sera lo que mas recordare antes de verle en el suelo gimiendo, como un caballo acabado de dar a luz a su cría  de dolor y viendo como sus pupilas se hacían cada vez mas y mas pequeñas , y como cerraba los ojos.

Camine indecisa por las calles de Nueva Orleans  y me senté en los asientos que hay para esperar al tranvía y mirando fijamente como las señoras pasaban corriendo por las vías para que no le pillara, realmente eso era digno de inmortalizar.
Así que cogí mi cámara de nuevo , pero igual de indecisa , y apreté el flash para que saliera la foto.

Mire la cámara sonriente y escuche el pitido del tren , así que me levante pero un escalofrio recorrió mi cuerpo de punta a punta.
Sentí una mirada por detras demasiado penetrante , llena de lujuria , llena de perversidad ... sentía tantas cosas con esa mirada pero.. ¿ era real?
No le di mas vueltas y aun que me sintiera así debía entrar , así que cogí mi bolso y vi como el tren , viejo y destartalado , paraba en el anden dejando así que las puertas se abrieran y yo pudiera entrar para que enseguida me sentara en el único asiento disconible.

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